El sonajero está equipado con bolitas que se mueven gracias a una disposición en espiral en su interior. Este mecanismo recuerda a un tobogán y ofrece al niño un espectáculo fantástico.
Los listones de plástico alrededor del sonajero permiten que las formas giren y se deslicen fácilmente hacia abajo, lo que ayuda al desarrollo de la motricidad fina y gruesa del niño. Este juguete garantiza diversión a largo plazo y, al mismo tiempo, contribuye al desarrollo mental de su hijo.