Una vez montado, el rompecabezas alcanza unas dimensiones de 40 x 29 cm. Armar rompecabezas no solo es una actividad fantástica, sino también educativa. Durante el montaje, los niños aprenden formas y colores, desarrollan la imaginación y practican la concentración. Hacer rompecabezas relaja y enseña paciencia. Son un regalo excelente para cualquier ocasión.
Los rompecabezas tienen un alto valor estético y práctico. Todos los productos de la marca Castorland cumplen con normas internacionales de calidad y seguridad.
La cantidad de piezas ofrecida y el nivel de dificultad pueden variar según las habilidades individuales de cada niño, algo que se debe tener en cuenta.