Las coloridas ilustraciones de frutas con expresiones adorables favorecen la percepción visual, la diferenciación de formas y colores, y guían de manera natural a los niños a descubrir.
Cada cubo suena diferente al agitarlo o moverlo. Los niños descubren distintos sonidos, el ritmo y la relación causa–efecto de forma divertida.
Los cubos de madera de calidad son agradables al tacto, se sujetan bien y resisten el juego diario. Fabricados teniendo en cuenta el medio ambiente.
Este set original de 11 cubos sonoros de madera con alegres motivos de frutas ofrece a los niños muchos estímulos para explorar. Cada cubo es diferente: al agitarlo o golpearlo suavemente emite sonidos distintos, que fomentan el desarrollo sensorial y la curiosidad. Gracias a su tamaño compacto, los cubos se sujetan genial en manitas pequeñas y son ideales para las primeras construcciones, clasificar y el juego libre.
El diseño de ANDY WESTFACE destaca por sus formas limpias, colores vivos y un aire positivo. El preciso acabado en madera de Vilac y la fabricación ecológica garantizan resistencia, seguridad y una larga vida útil del juguete. El set es perfecto como regalo para niños a partir de 18 meses y apoya su creatividad y paciencia.
¿Por qué elegir estos cubos sonoros?