El yoyó Vilac, inspirado en las colecciones del parisino Muséum national d’Histoire naturelle, aporta un diseño atemporal y la alegría del juego clásico. La ilustración del oso polar remite al legado de las ilustraciones naturalistas y aporta al juguete una dimensión educativa. La madera, trabajada con precisión y lacada, garantiza un funcionamiento suave y una larga vida útil.
Tanto si estás aprendiendo tus primeros trucos como si perfeccionas la coordinación, el yoyó es ideal para desarrollar habilidades, paciencia y concentración. Gracias a sus dimensiones compactas, cabe en el bolsillo y se convierte en un compañero favorito en casa y de viaje.