Monta tramos rectos, curvas e intersecciones exactamente como dicte la imaginación. Las piezas se conectan con facilidad y mantienen la forma, para que la ruta resista incluso una conducción movida de los cochecitos.
Elementos viales, flechas y pasos de peatones guían de forma natural a los niños a reconocer las señales básicas de tráfico y a comportarse correctamente en la vía.
El material de calidad soporta montajes y juegos frecuentes. Ideal para jugar en solitario o divertirse con hermanos.
Convierte el suelo en una ciudad bulliciosa. Gracias a las 21 piezas conectables, los niños pueden diseñar tramos rectos, curvas e intersecciones y salir a la carretera con sus cochecitos favoritos. Una diversión que desarrolla la imaginación y enseña a planificar lógicamente.
Los rompecabezas de carretera están pensados para pequeños conductores: las piezas robustas se montan con facilidad, mantienen bien la forma e inspiran tanto el juego independiente como el juego compartido entre hermanos. Un complemento ideal para circuitos, garajes y figuritas.