La pintura de diamantes es una excelente forma de relajarse y, al mismo tiempo, crear su propia imagen brillante. Con el lápiz aplicador, coloca pequeñas piedrecitas en los lugares marcados del lienzo según la leyenda. No se necesita experiencia previa: el proceso es intuitivo y el resultado, impresionante. La imagen terminada se puede enmarcar fácilmente, convirtiéndose en una decoración original o un regalo.
Todo en un solo set:
Consejo para el mejor resultado: Despegue la lámina del lienzo de forma gradual por secciones, para que el adhesivo se mantenga limpio y las piedrecitas se adhieran bien. Trabaje por colores y vaya devolviendo las piedrecitas a las bolsitas.