Los puzles coloridos no solo son una gran diversión, sino también una forma de aprendizaje. Durante el montaje, los niños reconocen formas y colores, desarrollan la imaginación y aprenden a concentrarse. Los puzles fomentan la paciencia y tranquilizan.
Adecuado para niños a partir de 5 años. Con el aumento de la experiencia en puzles anteriores, el niño aprende fácilmente a girar y encajar las piezas. Aunque a menudo aplica el método de ensayo y error, poco a poco desarrolla métodos sistemáticos para comprobar los encajes. Los sets de 60 piezas pueden ser el comienzo de una gran aventura.