Desplazar las cuentas por el recorrido mejora el agarre, la coordinación ojo–mano y la paciencia. Ideal para las primeras exploraciones sensoriales del mundo.
La combinación de madera y metal con bordes redondeados garantiza la estabilidad y una larga vida útil del juguete en el juego diario.
Los suaves colores pastel y el tierno conejito convierten el laberinto en un accesorio con estilo para la habitación infantil y en un regalo precioso.
Este laberinto de madera con recorrido metálico y figura de conejito ofrece una actividad divertida en la que los niños desplazan cuentas y formas (zanahoria, hoja) por una trayectoria ondulada. El juguete favorece el desarrollo de la motricidad fina, la concentración y la paciencia, y al mismo tiempo es seguro y estable gracias a su sólida base de madera.
Los colores pastel atemporales y el diseño de autor de Michelle Carlslund hacen que el laberinto sea también un bonito complemento para el interior. Gracias a sus dimensiones compactas, cabe en una estantería, una mesita o un rincón de juegos, y es un regalo perfecto para el primer cumpleaños.