176 piezas de construcción diferentes permiten a los niños crear distintas configuraciones de la pista.
Montar la pista y observar las canicas desarrolla la motricidad fina y la coordinación ojo-mano.
Ideal para niños a partir de 3 años; entretiene y desarrolla también a niños mayores y adultos.
Una pista de canicas increíble ofrece horas de diversión para niños y padres. Los niños pueden construir por sí mismos su propia estructura según las instrucciones incluidas o según su propia imaginación. Observar las canicas rodando proporciona una experiencia divertida y relajante.
Este juguete es ideal para desarrollar la creatividad, la imaginación y las habilidades motrices. También es adecuado para jugar en grupo de 2 a 4 jugadores, lo que fomenta la colaboración y compartir la diversión.