Juegue al emocionante juego familiar Perro malo, en el que deciden los nervios de acero, las reacciones rápidas y las manos hábiles. Saque poco a poco del cuenco un hueso según el color y la cantidad indicados en la carta, pero cuidado: ¡que el perro no se despierte! Diversión genial para niños a partir de 5 años y también para adultos; ideal para noches en familia y fiestas.
Tensión en cada turno
Saque los huesos según las cartas y mantenga el pulso firme: ¡basta un segundo de distracción y el perro se despierta!
Mecanismo sonoro para la sorpresa
El efecto de sonido integrado en la base añade dramatismo al juego y un divertido momento de sorpresa.
Diversión familiar desde los 5 años
Reglas sencillas, rondas cortas y muchas risas para niños y adultos: ideal para veladas en compañía.
El juego Perro malo ofrece reglas sencillas y mucha tensión. Coloque las cartas, eche los huesos en el cuenco y, con una pinza especial en forma de “pata de perro”, sáquelos en silencio. Si se equivoca o pierde el pulso, el perro puede saltar y asustar a todos. Un entrenamiento perfecto de la motricidad fina, la concentración y la coordinación ojo-mano.
Lo que le espera:
- Rondas rápidas y adictivas: cada turno cuenta.
- Mecanismo sonoro para un sorprendente momento de tensión.
- Reglas sencillas: se explican en un minuto y divierten durante horas.
Ideal como regalo, para celebraciones y para jugar en familia. Los huesos de colores, las cartas con tareas y el llamativo bulldog convierten cada partida en una experiencia inolvidable.
Especificaciones
- Categoría de edad
- 5+
- Número de jugadores
- 2 o más
- Contenido del paquete
- Figura del perro, cuenco con mecanismo sonoro, 24 huesos, 24 cartas, pinza (pata de perro)
- Dimensiones del perro
- aprox. 14 × 15 × 19 cm
- Dimensiones del cuenco (depósito para huesos)
- aprox. 10 × 12 × 4,5 cm
- Dimensiones de la pinza
- aprox. 3 × 3 × 13 cm
- Dimensiones del embalaje
- aprox. 23,5 × 15 × 22 cm
- Alimentación
- 3× AAA (1,5 V), no incluidas
- Material
- Plástico
- Idioma de las reglas
- Ilustradas/sin texto: explicación fácil