Con este práctico plato con forma de osito, cada comida será más segura y divertida. La ventosa fuerte en la parte inferior evita que se vuelque y se deslice por la mesa, para que la comida se quede donde debe. El material suave y ligero es delicado con las manos de los niños y agradable al tacto.
El plato está fabricado con silicona alimentaria de alta calidad, que no absorbe olores, se lava fácilmente y es resistente al calor de -30 °C a 230 °C. Es adecuado para el uso diario y también para viajar: basta con adherirlo a una superficie limpia y lisa y se puede comer.