Los niños pueden apretar, apilar y encajar los bloques sin preocupación: el material blando y no tóxico es suave para las manos pequeñas e ideal para el juego sensorial.
La tapa del coche con aberturas funciona como clasificador. Los niños aprenden a reconocer formas y colores básicos y entrenan la coordinación ojo–mano.
El coche sirve como caja para los bloques, que también pueden usarse en el agua y lavarse fácilmente en el lavavajillas: una solución higiénica y cómoda para los padres.
Este colorido coche encajable con bloques blandos CLEMMY está diseñado para los pequeños exploradores. Los niños pueden apretar los bloques con seguridad, apilarlos en torres y encajarlos en las aberturas correspondientes de la tapa, desarrollando así el tacto, la coordinación ojo–mano y el pensamiento lógico. El material blando y no tóxico es agradable al tacto y fácil de mantener.
El coche de plástico funciona como práctica caja de almacenamiento, por lo que los bloques no se pierden. El juguete es ideal para el desarrollo temprano y la estimulación sensorial segura: los bloques también pueden usarse en el agua y lavarse en el lavavajillas, lo que facilita la higiene y el cuidado.