Los puzles de espuma con motivos de animales ofrecen a los niños un juego seguro y creativo. El material especial recuerda a una colchoneta gruesa (no a la espuma EVA clásica), gracias a lo cual las piezas son agradablemente suaves, resistentes y fáciles de limpiar. Con ocho piezas independientes crearás una superficie de aproximadamente 114 × 57 cm, que amortigua golpes y ruido.
Las piezas se pueden montar en diferentes formas: construye un cubo, un túnel para cochecitos o úsalas como decoración de pared. El puzle también sirve como base para plastilina y para pintar; después de usarlo, basta con limpiarlo con un paño húmedo. Una gran elección para niños a partir de 2 años, que apoya la motricidad, la imaginación y el juego independiente.