Envío gratis desde 149,00 €
Todos los artículos

Todo lo que necesitas saber sobre el inicio de la lactancia materna

Preparación para la lactancia antes del nacimiento del bebé

El bienestar emocional de la madre es clave para la producción de leche materna y la lactancia posterior. Evita en lo posible el estrés, descansa y busca actividades que te tranquilicen. Es importante mantener una actitud positiva y una sensación de seguridad, que influyen mucho en la liberación de hormonas clave para la producción de leche.

Evita la estimulación dolorosa de los pechos durante el embarazo. Basta con una hidratación suave de la piel. No irrites los pezones innecesariamente; podría causar molestias más que ayudar a la lactancia.

Tras el parto, idealmente pide al personal un contacto piel con piel (skin-to-skin) inmediato. Este contacto activa la liberación natural de hormonas necesarias para la producción de leche y favorece un inicio exitoso de la lactancia.

Lleva a la maternidad un sujetador de lactancia que te quede bien y discos absorbentes desechables suaves. En casa, ten preparado un cojín de lactancia y, si es necesario, un sacaleches.

Primer agarre al pecho: ¿cómo hacerlo bien?

La mejor hora para la primera toma es la primera hora tras el parto. El bebé está despierto y busca el pecho de forma instintiva. Acerca al bebé al pecho para que abra bien la boca y abarque no solo el pezón, sino también una parte amplia de la areola. La barbilla del bebé debe tocar tu pecho. No deberías sentir dolor al succionar.

La técnica correcta desde el principio estimula al cerebro a producir la hormona prolactina, clave para la producción de leche. El error más común es un agarre superficial del bebé. Si no te sientes cómoda, separa suavemente al bebé del pecho y vuelve a intentarlo. No dudes en pedir asesoramiento inmediato a una consultora de lactancia en el hospital.

Cómo favorecer el inicio y la producción de leche materna

Ofrece el pecho con frecuencia, según la demanda del bebé. Puedes usar masajes suaves del pecho, compresas tibias y, si hace falta, un sacaleches para ayudar a iniciar la lactancia. No dudes en pedir ayuda al personal del hospital o a una consultora de lactancia.

Problemas más frecuentes al inicio de la lactancia

  • Pezones doloridos o agrietados. Suele deberse a un agarre incorrecto. Cuida los pezones con pomadas cicatrizantes; las almohadillas especiales de hidrogel proporcionan alivio. Contacta a una consultora de lactancia y corrige la técnica de amamantamiento.
  • Insuficiente leche materna. A menudo solo lo parece: la producción suele adaptarse a las necesidades del bebé. Ofrece el pecho con frecuencia, amamanta de ambos senos y mantén una buena hidratación. Si la duda persiste, consulta a un profesional.
  • Conductos obstruidos y mastitis. Si notas un bulto, masajea suavemente el pecho durante la toma y aplica compresas tibias. En caso de infección con dolor intenso, fiebre o enrojecimiento del pecho, busca atención profesional cuanto antes.
  • Mala posición o agarre del bebé. Prueba a amamantar en una postura diferente a la habitual.  Experimenta y cambia la posición para que la barbilla del bebé apunte hacia la zona más tensa del pecho.

Con qué frecuencia amamantar y cómo saber si el bebé progresa

Al principio, amamanta a demanda, en promedio cada dos a tres horas. No es necesario respetar intervalos rígidos. Señales de buena alimentación son la satisfacción del bebé, micciones regulares, deposiciones regulares, buen sueño y aumento adecuado de peso.

Si el bebé llora con frecuencia, está inquieto y orina poco, busca a tiempo ayuda del pediatra o de una consultora de lactancia para asegurarte de que la lactancia sea correcta y el bebé esté prosperando.

Alimentación de la madre lactante: qué priorizar y qué evitar

Mantén una dieta de calidad y variada, rica en nutrientes y vitaminas. Hidrátate adecuadamente, preferentemente con agua. Evita comidas demasiado picantes o grasas y alimentos con alto potencial alergénico. Limita o elimina el alcohol y grandes cantidades de cafeína.

Preguntas frecuentes

  • ¿Se puede amamantar con una enfermedad leve? Sí, la lactancia durante enfermedades comunes (resfriados) no es un problema; el bebé recibe anticuerpos de la madre.
  • ¿Cuándo introducir los alimentos complementarios? Se recomienda lactancia materna exclusiva durante al menos seis meses. Después, introduce los alimentos complementarios de forma gradual.
  • ¿Qué hacer si no estoy con mi bebé cada 2-3 horas? Puedes extraer leche materna, guardarla en el frigorífico y ofrecérsela al bebé durante tu ausencia.

La lactancia exitosa es posible para casi todas las madres si cuentan con la información y el apoyo adecuados. No dudes en recurrir a consultoras de lactancia experimentadas