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Señales de alerta de que tu hijo necesita un logopeda

Aprender a hablar es una de las capacidades básicas de un niño. Cada niño adquiere el lenguaje de forma gradual, pero en algunos se observan distintos trastornos o retrasos del desarrollo, cuya desatención puede acarrear consecuencias a largo plazo. Por eso es fundamental que los padres observen cómo habla su hijo, cómo se comunica con los demás y cómo percibe el habla de su entorno. Y que le enseñen a abrir bien la boca y a articular correctamente. 

Hoy en día la logopedia ya no es un tabú; al contrario, buscar ayuda de un especialista es señal de un enfoque responsable por parte de los padres y de la atención al sano desarrollo del niño. 

¿Qué debería poder hacer un niño?

El desarrollo del lenguaje en el niño es un proceso individual. No obstante, existen hitos generales que te ayudarán a saber si el niño adquiere el habla correctamente. Desde el nacimiento hasta el primer año, la comunicación del bebé se manifiesta con llanto, balbuceos, gorjeos y emisión de sonidos. Alrededor del año suele pronunciar las primeras palabras, por ejemplo «mamá», «papá», «yaya», o simples intentos de imitar sonidos de animales y objetos.

Entre aproximadamente 1 y 3 años se produce un rápido desarrollo del habla. El niño aprende a unir dos o más palabras y a formar frases sencillas. En torno a los 2,5–3 años ya usa activamente el lenguaje para comunicar sus necesidades. A los cuatro años, la mayoría de los niños debería hablar con frases comprensibles y ser capaz de comunicarse también con un entorno más amplio fuera de la familia.

Hacia los cinco años se espera una pronunciación casi correcta de la mayoría de los fonemas y la capacidad de comunicarse con claridad en una conversación. Antes de empezar la escuela, el niño por lo general pronuncia con seguridad todos los fonemas, tiene un vocabulario suficientemente desarrollado y sabe expresar verbalmente sus sentimientos, necesidades, opiniones y experiencias.

¿Cómo saber si un niño necesita logopeda?

Durante los primeros meses y hasta el primer año, deberías estar atento si el bebé no emite ningún sonido o no reacciona a tu voz. También consulta con tu pediatra si, tras cumplir el primer año, no dice palabras sencillas; pueden ser las primeras señales de un problema.

En los niños de 2 a 3 años, presta especial atención si apenas hablan, no forman frases con palabras o no muestran ganas de comunicarse y responder. También es un signo importante que tenga dificultades recurrentes para comprender instrucciones simples dadas por los padres.

En los niños en edad preescolar, fíjate en la pronunciación: pueden resultar problemáticos un ceceo marcado y persistente, la tartamudez, un vocabulario muy pobre o la incapacidad de construir frases gramaticalmente correctas alrededor de los 5 años.

En cualquier caso, rige una regla sencilla: si tienes cualquier duda, solicita una consulta con un logopeda. El desarrollo del habla es clave para el desarrollo psicológico, social y emocional global del niño.

¿Cuáles son los trastornos del habla más frecuentes en niños y cómo reconocerlos?

Existen varios trastornos básicos del habla infantil. El más frecuente es la dislalia, es decir, la pronunciación incorrecta de ciertos fonemas (el típico «ceceo»). También es común el habla retrasada, cuando el niño habla mucho menos o más tarde que sus iguales.

Un trastorno más grave es la disfasia del desarrollo, una alteración de las habilidades lingüísticas que se manifiesta en una mala comprensión de instrucciones básicas, dificultades para formar frases y un retraso general de todas las habilidades lingüísticas.

Menos frecuentes, pero por ello más exigentes, son por ejemplo la tartamudez o el mutismo (rechazo total de la comunicación verbal, especialmente en público).

Algunos trastornos están influidos por la genética y otros derivan del entorno en el que se mueve el niño. Los problemas no tratados durante mucho tiempo pueden impedir al niño recibir una educación escolar de calidad y poner en riesgo su autoestima.

¿Cuándo acudir por primera vez con el niño al logopeda?

Se recomienda una visita preventiva al logopeda ya a los 3 años. Y es totalmente normal realizar una consulta incluso antes si existen dudas o recomendación por parte del pediatra. La atención temprana desempeña un papel clave en la intervención logopédica.

El logopeda es un especialista que primero evalúa detalladamente el habla del niño, establece un posible diagnóstico y propone soluciones y ejercicios concretos. Las visitas suelen ser agradables. Por lo general consisten en conversación, juegos y diagnóstico a través de un enfoque lúdico.

¿Cómo apoyar en casa un desarrollo saludable del habla del niño?

Incorpora al día a día conversaciones compartidas y juegos con rimas y canciones. Animar al niño a describir objetos, experiencias y sentimientos apoya de forma extraordinaria el desarrollo del lenguaje.

Son excelentes los juegos que fomentan la formación de palabras y frases, por ejemplo tarjetas con imágenes, juegos de memoria, rompecabezas o juegos temáticos, que encontrarás en cualquier buena tienda de juguetes.

Leer cuentos con regularidad y hojear libros o revistas amplía el vocabulario del niño. Estas actividades además le resultan entretenidas. 

No dudes en acudir al logopeda. El apoyo a tiempo es la clave del éxito.