Cuando una amiga, una hermana u otra mujer cercana da a luz, naturalmente quieres expresar tu alegría con un regalo. Sin embargo, a menudo no sabes con certeza qué le haría realmente ilusión a una mamá reciente en la maternidad y qué valorará sobre todo ella misma.
La practicidad, ante todo
El parto es un proceso exigente tanto física como mentalmente que deja a la madre muy agotada. Tras el nacimiento del bebé necesita el máximo descanso. Ese es el primer criterio claro en el que deberías centrarte al elegir un regalo para la maternidad.
¿Qué regalar que sea adecuado? Por ejemplo, zapatillas de casa cómodas, una bata suave, toallas de calidad o un bonito neceser para organizar bien las pertenencias personales. Un regalo estupendo, que ocupa muy poco y alegra a la nueva mamá, puede ser una práctica botella térmica para beber, que mantendrá la bebida caliente durante horas, o almohadas ergonómicas para mayor comodidad al amamantar o dormir.
Si eliges cosmética, mejor opta por una versión natural o hipoalergénica. Muchas madres agradecen un bálsamo labial de calidad y una crema contra la irritación de la piel, que el entorno hospitalario o el estrés pueden resecar. También puede ser práctico un vale para un masaje, un tratamiento de belleza o una pedicura.
Al elegir tallas de ropa o accesorios, lo ideal es consultarlo con alguien cercano a la madre. Así evitarás malentendidos y, con tu regalo, realmente la ayudarás y le facilitarás los primeros días de convivencia con su nuevo rol en la vida.
Tentempiés y nutrición para ganar energía y una recuperación más rápida
Muchas personas eligen bombones o chocolate, pero en este período no siempre son ideales para todas las mamás. Una opción mejor es una alimentación sana y equilibrada que aporte a la madre la energía y las vitaminas necesarias y no le cause problemas digestivos ni gases.
¿Qué llevar entonces para cuidar la nutrición? Son una buena elección barritas proteicas de calidad, paquetes de fruta deshidratada, frutos secos o bolsitas de puré de fruta de calidad específicamente pensadas para adultos. También son populares las barritas de muesli caseras, que aportan energía en los momentos difíciles de los despertares nocturnos y la lactancia.
Evita comidas o tentempiés que sean demasiado picantes, salados, grasos o que provoquen gases. La madre necesita alimentos fáciles de digerir y equilibrados, especialmente si decide amamantar. Además, es bueno tener en cuenta posibles alergias o intolerancias.
Si te decides por una bebida, en lugar de refrescos azucarados lleva mejor un buen té de frutas o de hierbas, zumo de manzana o de zanahoria de calidad o smoothies nutritivos en un envase práctico.
Entretenimiento y distracción en momentos de calma y privacidad
Aunque la madre no tiene mucho tiempo libre tras el parto, agradecerá pequeñas oportunidades para desconectar. Los días largos y la estancia en el hospital pueden ser exigentes para la mente. ¿Por qué no regalar algo que la ayude a despejarse, a aliviar el estrés por un momento o que simplemente la distraiga de forma positiva?
Son adecuados libros de relatos cortos, crucigramas o revistas de estilo de vida de calidad. También son muy populares los audiolibros, que la madre puede escuchar incluso durante la lactancia, así como distintos pódcast de relajación y aplicaciones móviles centradas en calmar la mente, ejercicios de respiración y meditación.
En cambio, evita objetos ruidosos como juguetes electrónicos, cajas de música o cualquier cosa que pueda perturbar la tranquilidad necesaria del bebé y de la madre. Ten en cuenta que el objetivo principal es agradar y relajar.
Regalos personales y hechos a mano
Nada sustituye un enfoque personal. Un regalo hecho a mano muestra claramente cuánto te importa la madre. Puede ser una buena elección un bonito mensaje personal escrito a mano, un álbum de fotos listo para completar con las primeras imágenes del bebé, una manta de ganchillo, un gorrito o un chupete con el nombre del bebé.
Si eres de los que se les da bien la cocina, alegra a la nueva mamá con un obsequio preparado por ti, por ejemplo, galletas caseras decoradas con un motivo de bebé, o un bálsamo labial hecho a mano o una vela aromática para relajarse.
Procura ser prudente con los objetos grandes, poco prácticos, o con cosas demasiado extravagantes.
Recuerda que se trata, ante todo, de expresar apoyo en el momento en que la mamá reciente más lo apreciará.