Los coches eléctricos para niños están entre los juguetes más populares de los últimos años. Casi todos los niños sueñan con la sensación de conducir su propio coche, que se parece exactamente al de mamá o papá. Para prolongar al máximo la vida útil del coche, es importante realizar un mantenimiento adecuado.
Puedes encontrarte con problemas habituales, como el agotamiento demasiado rápido de la batería, que una rueda se atasque, el asiento sucio o un coche que, tras la pausa invernal, se niega a arrancar. A la mayoría de estos contratiempos se puede prevenir fácilmente si se cuida correctamente el coche y se siguen algunas reglas sencillas pero importantes.
Revisión y mantenimiento adecuados de la batería del coche eléctrico infantil
Los coches eléctricos infantiles suelen utilizar baterías de gel o de plomo. Las baterías de gel son de las más comunes: son relativamente asequibles y fáciles de mantener. Las baterías de plomo suelen ser más potentes, pero por lo general requieren más cuidados y un control periódico del estado del electrolito. Las baterías de iones de litio son la categoría de mayor calidad: son más ligeras, duran más, aunque pagarás bastante más por ellas.
Un error común de los padres es sobrecargar la batería. La mejor solución es cargar la batería durante el tiempo indicado por el fabricante (por lo general, 8-12 horas). Procura no sobrecargarla. Lo ideal es usar un temporizador o un cargador inteligente. La sobrecarga habitual reduce significativamente la vida útil de la batería, lo que supone invertir en una nueva con mayor frecuencia.
Si sabes que no vas a utilizar el coche durante un período prolongado (por ejemplo, durante el invierno), desconecta los cables de la batería y guárdala en un lugar seco a temperatura ambiente. Lo ideal es cargarla aproximadamente una vez al mes para evitar su descarga completa, lo que provocaría daños considerables. Antes de volver a usar el coche, carga la batería al 100 %.
Si el coche pierde notablemente potencia, solo funciona durante poco tiempo o no se descarga de manera uniforme, probablemente la batería ha llegado al final de su vida útil y es hora de comprar una nueva. Lleva la batería vieja a un punto de recogida para su eliminación ecológica. Al comprar una nueva, elige el mismo tipo y los parámetros que recomienda el fabricante; así garantizarás el correcto funcionamiento, la seguridad y una larga vida útil.
¿Cómo limpiar correctamente un coche eléctrico infantil?
Evita los productos de limpieza químicos agresivos. En la mayoría de los casos basta con agua y un jabón suave para bebés.
Presta especial atención al asiento, el volante y el pedal, es decir, las partes que el niño toca con regularidad. Limpia las ruedas con frecuencia para evitar que la arena y otras impurezas lleguen al motor y al mecanismo.
Elimina las manchas difíciles, como restos de rotuladores o pintura, con una esponja suave y un poco de aceite para bebés. Nunca uses estropajos ásperos ni limpiadores abrasivos, ya que pueden dañar la superficie del coche eléctrico.
Inspección y cuidado de los componentes eléctricos del coche
Con intervalos regulares, aproximadamente una vez al mes, revisa los cables, el motor y otras conexiones eléctricas; fíjate en daños visibles en el aislamiento, óxido o humedad. Podrás identificar un problema por la disminución del rendimiento del motor, las fluctuaciones de velocidad o la rapidez de respuesta del coche a los mandos.
Si observas problemas importantes, como humo procedente de los componentes, ruidos no habituales o un fuerte olor a quemado, nunca intentes reparar el coche por tu cuenta. Apágalo de inmediato y desconéctalo de la batería.
Lista de verificación para el almacenamiento:
- Limpiar a fondo.
- Cargar la batería al 80 %, desconectarla y guardarla en un lugar a temperatura ambiente.
- Cubrir el coche con una tela transpirable.
Los problemas debidos a un almacenamiento inadecuado suelen ser óxido, oxidación de los cables y disminución de la capacidad de la batería.
Consejos de seguridad para el uso del vehículo eléctrico infantil
Siempre supervisa al niño mientras conduce. Limita la velocidad a un máximo de 5 km/h para los más pequeños y utiliza los cinturones de seguridad. Ten cuidado con las pendientes pronunciadas, las curvas cerradas y las superficies mojadas.
El cuidado adecuado del coche eléctrico no es complicado, pero sí necesario. Si sigues todos los consejos indicados, el juguete te recompensará con una larga vida útil y con muchas sonrisas en las caras de los niños.