La lectura antes de dormir de forma regular es una excelente manera de ayudar a que el niño se duerma y también de fortalecer los vínculos. Leer cuentos o inventar historias antes de acostarse tiene un efecto positivo comprobado en la psique infantil, en las habilidades lingüísticas, y desarrolla de forma excelente la imaginación.
¿Por qué es importante leer a los niños antes de dormir?
Leer cuentos en voz alta a los niños antes de dormir de forma regular es un momento compartido único con su hijo, en el que puede disfrutar sin interrupciones de la cercanía mutua. El niño establece una relación más estrecha con sus padres, se refuerzan los lazos familiares y se crean recuerdos positivos que permanecen toda la vida.
Con la lectura antes de dormir desarrolla el vocabulario de su hijo, le enseña a comprender el significado de las palabras, fortalece la imaginación y la empatía mediante el conocimiento del comportamiento y los sentimientos de los personajes. Por supuesto, también lo educa a través de distintos animales, personajes e historias. Así, el niño adquiere mejores bases para su futura educación.
Los rituales previos al sueño, como la lectura repetida, ayudan al niño a entender que ha llegado la hora de dormir.
¿Cómo elegir libros y cuentos según la edad del niño?
Para los más pequeños elegimos libros con ilustraciones sencillas, colores con alto contraste y poco texto. Podemos explicarles a los niños todo lo que ven en las imágenes o comentar cada ilustración. Recomendamos libros de imágenes, libros de cartón (leporelos) y rimas y poemas cortos. Todo debe ser breve, claro e idealmente rítmico, porque el ritmo calma y divierte incluso a los niños muy pequeños.
Para los preescolares (3–6 años) son ideales cuentos cortos o medianos con una trama claramente comprensible. Los niños necesitan historias con las que puedan identificarse y en las que las emociones de los protagonistas estén claramente nombradas. Son adecuadas, por ejemplo, las historias clásicas como Caperucita Roja, Cenicienta o relatos más modernos con protagonistas infantiles.
Para los primeros escolares ya podemos elegir historias que aborden temas más profundos como la amistad, la valentía o las decisiones morales. Funcionan mejor los libros por capítulos y los relatos más largos, donde el niño puede vivir la historia durante varias noches y sumergirse en ella poco a poco. Son populares, por ejemplo, libros de Astrid Lindgren (Los niños de Bullerbyn, Pippi Calzaslargas), Roald Dahl u otros autores similares.
Cómo leer en voz alta a los niños: consejos y recomendaciones
Lea con claridad y despacio para que los niños alcancen a comprender la historia y su significado. Evite la lectura rápida y no se salte líneas. La pronunciación de las palabras debe ser muy comprensible, porque el niño, gracias a su lectura, mejora por sí mismo su habla.
Incorpore expresividad y cambios de voz; eso realmente hace que la lectura les guste a los niños. Cambie la entonación y imite las voces de los distintos personajes: con todo ello estimula la imaginación de su hijo y mantiene su atención.
Durante la lectura, muestre junto con su hijo dónde está cada cosa en las ilustraciones del libro y también puede hacerle preguntas. Por ejemplo, qué cree que sucederá después, cómo podría sentirse el personaje y qué haría en su lugar. Con esta participación, la historia se vuelve mucho más viva y, de forma natural, favorece la comprensión de la trama y la inteligencia emocional del niño.
Cuentos y libros recomendados que son una apuesta segura para los niños
- Para los más pequeños: El pequeño topo y sus amigos (Zdeněk Miler), Oball - Mis primeros leporelos, rimas de František Hrubín.
- Preescolares: Cuentos de los hermanos Grimm, El libro de la selva – adaptaciones, Sapo y Sepo son amigos (Arnold Lobel)
- Escolares más jóvenes: Los niños de Bullerbyn (Astrid Lindgren), Charlie y la fábrica de chocolate (Roald Dahl)
Elija junto con su hijo, antes de dormir, el libro que quiera leer; prepárese y sumérjase en el mundo de la fantasía y las historias. Verá que le encantará tener a su niño entusiasmado, con ganas de leer y hojear el libro con usted, y que luego se dormirá tranquilo y satisfecho.