La cocinita como juguete que recordamos de nuestra propia infancia, hoy vive un renacimiento. Pero mientras algunas personas se la compran al niño ya para su primer cumpleaños, otras esperan hasta la edad preescolar. Entonces, ¿cuál es el momento adecuado? ¿Y tiene sentido? Sí, si sabemos qué esperar de la cocinita y cómo presentársela al niño. Este artículo no solo aborda la cuestión del “cuándo”, sino también del “por qué” y de “cuál elegir”.
¿Cuándo es el momento adecuado? Hitos del desarrollo que orientan la decisión
Los niños no empiezan a “cocinar” de la noche a la mañana a los dos años. Primero observan cómo funciona el mundo de los adultos y, con el tiempo, se lanzan al juego simbólico. El interés por imitar a los adultos aparece ya alrededor de los 18 meses, pero cada niño se desarrolla de manera individual.
La época ideal para hacerse con la cocinita es entre los 20 y los 30 meses, cuando el niño empieza a comprender el juego de “hacer de mamá o papá”. Si la compras demasiado pronto, puede que la cocinita se quede en un rincón. En cambio, para los niños mayores, que ya inventan historias y roles con entusiasmo, conviene equipar la cocinita de forma más variada y rica e involucrarlos también en su elección.
A veces el niño muestra un gran interés por cocinar ya con año y medio; otras, no le entusiasma hasta los tres años. Más importante que la edad es observar qué le interesa al niño y cómo se involucra en el juego.
¿Qué entrena el niño jugando con la cocinita?
Detrás del “jugar a cocinar” hay mucho más que diversión. La cocinita ayuda a desarrollar al niño en varios niveles a la vez.
Motricidad fina: manipular objetos pequeños, abrir armarios, mezclar con la cuchara, poner tapaderas: todo ello fortalece las muñecas y los dedos.
Habilidades sociales: cocino para mamá, invito a los peluches a un banquete, juego con amigos. Los niños aprenden normas de comunicación y cooperación.
Lenguaje: en la cocinita se habla. Mucho. Los niños amplían su vocabulario, construyen frases y repiten expresiones que conocen del hogar.
Autonomía y autocuidado: el niño aprende que es normal prepararse algo, recoger lo suyo y atender a los “invitados”. Son habilidades que le facilitarán la vida más adelante.
Qué cocinita elegir según la edad y el espacio
No existe una cocinita universal para todos. Un niño de dos años necesita una distinta a la de uno de cinco.
Para los más pequeños son adecuados modelos compactos, sin detalles complejos, idealmente de plástico resistente o de madera. Para los mayores, la cocinita puede ser más elaborada, con horno, microondas o fregadero con grifo.
Es importante que la cocinita tenga la altura adecuada y sea estable. Para los niños más grandes puede resultar interesante buscar cocinitas con elementos realistas, como sonido, luz o piezas móviles.
En Kidero.es encontrarás, por ejemplo, elegantes cocinitas de madera con accesorios que encajan en interiores modernos y, al mismo tiempo, ofrecen mucho espacio para el juego.
Consejos para potenciar el juego con la cocinita y que no quede solo de adorno
¿La realidad es que la cocinita queda olvidada a las dos semanas? Puede pasar. Lo importante es cómo involucramos al niño en el juego.
Inspírate en la vida real. ¿Acabas de picar verduras? Dale al niño su zanahoria y una cuchara. ¿Estás cociendo pasta? Que él también cueza pasta.
El juego compartido es clave. Prueba a jugar a que llegas a un restaurante a comer y haces un pedido. Así el niño obtiene un modelo de cómo puede desarrollarse el juego.
Renueva los accesorios de vez en cuando. No tiene por qué ser nada caro: una tarta de papel, trozos de tela a modo de servilletas, vasitos de yogur. Los nuevos estímulos mantienen el juego fresco.
Ofrece otras maneras de usar la cocinita. Puede convertirse en cafetería, tienda o desayuno de hotel. Cuanta más variedad, mayor interés. A veces basta con añadir pequeños accesorios.
La cocinita como regalo: cuándo hace más ilusión y qué añadir
La cocinita es un regalo ideal para el segundo o tercer cumpleaños. El niño ya la disfrutará y tendrá mucho tiempo para jugar con ella. También es perfecta como regalo de Navidad y puedes ponerle un lazo a la caja directamente.
Si el niño ya tiene cocinita, puedes refrescarla con un nuevo accesorio. En Kidero.es encontrarás, por ejemplo, una batidora infantil, fruta para cortar con velcro o platitos realistas.
También es importante vigilar la seguridad: la cocinita debe ser estable, sin bordes afilados e, idealmente, de materiales de calidad y no tóxicos.
La cocinita es más que un simple juguete. Es un espacio para el desarrollo, el juego, la construcción de vínculos y la fantasía. Si la compras en el momento adecuado, puede convertirse en el corazón del cuarto infantil.
Encuentra más inspiración en nuestro blog o en la tienda online de Kidero.es